lunes, 27 de marzo de 2017

COCINANDO NUESTROS SUEÑOS Y PROMOVIENDO VALORES

La artesana y Jambiruna Anita Guayllas, es una compañera de Saraguro, Ecuador, que nos cuenta como se cocinan los sueños para promover valores en las tullpas (fogones) de su pueblo quichua ubicado al sur del Ecuador.

 
Video: Cocinando nuestros sueños y promoviendo valores

También describe la profunda relación de dos deidades y sus mitos en la cosmovisión de Saraguro relacionados con la alimentación sana, el Taita Carnaval, y la Mama Supalata.


Mama Supalata es un hombre disfrazado de mujer, es una energía divina que bendice los alimentos de los Saraguros, hay que cantarle, danzarle, agradecerle para que aparezca en la época de los granos tiernos, o Semana Santa. 
Imagen: http://www.ppdigital.com.ec/noticias/ciudadania/4/los-saraguros-celebran-la-supalata-en-semana-santa


Taita Carnaval se celebra en la época del Pawcar Raimy o Fiesta del Florecimiento. Taita Carnaval aparece cuando se cantan 12 canciones y se preparan  muchos Pinshis que tienen principalmente cuy con papas, pan, mote, quesillo. Cuando viene Taita Carnaval la cosecha de ese año será muy buena, en caso contrario cuando no hay "uyanza" (agradecimiento) a este personaje, llega el hambre. 
Imagen: http://www.zamora-chinchipe.gob.ec/index.php?option=com_content&task=view&id=2412



Por otro lado, Anita pone énfasis en el uso de las ollas de barro confeccionadas con los materiales de la tierra, y en las cucharas de madera, para evitar el uso de ollas y cucharas de alumnio que son confeccionadas con materiales cancerígenos.

La cocina para el pueblo Saraguro, es un lugar donde se comparten sueños, educación, socialización, valores, y los trabajos diarios.  Un lugar no solo para cocer los alimentos, sino para vivir en comunidad y solidaridad, en minka permanente, donde los adultos rajan y traen leña, las mujeres y las niñas cocinan, los niños ayudan a desgranar, a hacer tortillas, a amasar el pan, a hacer la chicha de jora, a clasificar las semillas, las frutas, el charqui (carne seca), a preparar las harinas de haba, maiz, trigo y cebada. para comer los ricos walus (tortillas) y chuchugas (sopas).



Patricio Matute, Educador/Gestor Cultural
Jorge Parra, profesor/Universidad de Cuenca
Arturo Quizhpe, director/ReAct Latinoamérica

miércoles, 15 de marzo de 2017

PRODUCTOS AGROECOLOGICOS



Cuenca: Preocupa cómo comercializan agricultores

Analizan propuesta para elaborar Ordenanza que defina sitios de comercio

EDEC EP impulsa producción y comercialización agroecológica para beneficiar a productores y consumidores


 El auditorio del Museo de la Ciudad ayer fue la sede del diálogo, entre varios pequeños productores interesados en propuesta municipal. ACR

Con la presencia de representantes de diferentes sectores vinculados a la agricultura ecológica ayer se efectuó un diálogo respecto a los beneficios que podría tener una “Ordenanza para el Sistema de Comercialización Asociativa para Alimentos Agroecológicos”.

La propuesta es una iniciativa de la Empresa Pública de Desarrollo Económico (EDEC EP). Su técnico de emprendimientos, Andrés Arciniegas, explica que recién están en los primeros pasos de lo que es la construcción de la referida Ordenanza, para lo cual primero es necesario conversar, dar puntos de vista y debatir.

“La problemática actual en Cuenca es que hay algunas ferias que se han puesto el letrero de “agroecológicas” pero en verdad no lo son y están llenas de intermediarios y comerciantes que nos venden cualquier cosa, lo que además es un problema de salud pública”, expresa Arciniegas al explicar la importancia que tiene la economía campesina.

Productos
Por eso buscan que se establezca una Ordenanza y un Reglamento para tener, entre otros beneficios, la certificación directa de que un producto es agroecológico.

El técnico recuerda que el proceso económico en los mercados de Cuenca se fundamenta en la economía campesina y en varios pequeños productores que llegan y comercializan sus alimentos, pero no hay el ordenamiento adecuado.

Lo más crítico -insiste Arciniegas- es que no hay la certeza de que un producto es agroecológico y saludable y por eso el Municipio quiere hacer esta Ordenanza fundamentada por las bases sociales.

En el encuentro de ayer, que se efectuó en el Museo de la Ciudad, hubo delegados de la Red Agroecológica del Austro, que acoge a más de 30 organizaciones; la Red de Integración Económica del Austro, conformada por 13 organizaciones comunitarias agroecológicas; y, pequeños productores de Quingeo y otros sectores.

Coordinación
El gerente de la empresa municipal, Carlos Rojas, resalta el empeño que han puesto en esta propuesta familias a las cuales se dirige este proyecto, y de las cuales un gran porcentaje es del cantón Cuenca.

La agroproductora Bélgica Jiménez, nacida en Ludo, integrante de la Asociación Sígsig, que lidera la coordinación de la Red Agroecológica del Austro, dice que lo fundamental es cuidar y preservar el manejo integral del agua, suelo y naturaleza, teniendo como ejes fundamentales el ser humano y los animales, de ahí la importancia de la Ordenanza para precautelar la integridad de los agroproductores, quienes desde que sacan su producto del campo hasta que lo llevan a la ciudad enfrentan un proceso largo y que, en muchos casos, es aprovechado por los intermediarios.

HASTA EL CONSUMIDOR
Genaro Vélez, coordinador del Programa de Agricultura Urbana de la Dirección de Desarrollo Social del Municipio de Cuenca, alerta que la presencia de los intermediarios es uno de los grandes problemas.

El gran objetivo de esta Ordenanza, dice el funcionario, es conseguir espacios ya definidos estratégicamente para que los agroproductores puedan vender sus productos sanos y limpios, generados en sus granjas, sin inconvenientes.

Para María Eugenia Torres, ingeniera agrónoma, existe una perversidad hacia los pequeños productores “cuando ellos necesitan vender su producción, esta pasa por un montón de manos hasta llegar a los consumidores; además, se enfrentan a intereses privados y estatales que impulsan un tipo de producción intensiva y destructora del medio ambiente”.

Además “varios de los campesinos más pobres siempre están en constante peligro de perder la tierra y el agua”.

MAS DETALLES
Todavía no está elaborado el proyecto borrador de la referida Ordenanza, recién está en marcha la idea/propuesta para abrir el debate en general.

Uno de los objetivos municipales al promover esta normativa es lograr un ordenamiento en la ubicación y comercialización de los productos agroecológicos

ENTRE COMILLAS

Bélgica Jiménez,
agroproductora
  
“Soy de Ludo. Allá tenemos todo: vaca, chancho, cuy, gallina, huerto, cultivos de papas y maíz, poquito de todo; lo importante es que nos dedicamos a la producción y comercialización y a capacitación”.


María Eugenia Torres,
ingeniera agrónoma

“La agroecología es una propuesta vital que no solo impulsa la producción limpia sin agroquímicos, sino genera una conciencia económica distinta, ambiental y ecológicamente sustentable, beneficiosa a todos”.


 
Genaro Vélez,
ingeniero agrónomo

“Esta propuesta de hacer una Ordenanza es importante dentro del sistema agroecológico y también por el respeto que se merece el productor campesino para tener un espacio para comercializar sus productos”.

Fuente de investigación:

Publicado el 2017/01/26 por ACR, Diario El Mercurio de Cuenca,
http://www.elmercurio.com.ec/585618-preocupa-como-comercializan-agricultores/



jueves, 2 de marzo de 2017

Alimentos especiales de Carnaval, Taita Carnaval, o Pawcar Raimy



En esta época de febrero, la preparación de alimentos es muy importante entre las comunidades andinas, afros, y pueblos originarios de América.

En la zona andina, preparar los potajes exquisitos para estas fiestas, constituye una forma de agradecimiento a la tierra por brindarnos sus frutos, pero también connota comunitarismo, solidaridad, minka, y ayni, pues toda la familia, o toda la comunidad, “meten mano” en la preparación.

                                            Taita Carnaval de Azuay


Hay muchos platos para Carnaval, Taita Carnaval, o el Pawcar Raimy (Fiesta del Florecimiento) en la zona andina de Ecuador, la base de preparación son: chancho, maíz, papa, hortalizas, carne de vaca. 




La comunidad de Joyapa, en la parroquia Jima, Azuay, preparó algunas comidas especiales de Carnaval, como dulce de higos, quesillo, cuy con papas, hornado, mote, tortillas de maíz, y chicha de jora.
 

En la provincia del Azuay, Ecuador, hay muchos de estos potajes, pero hay otros muy singulares de esta zona, como el “mote patashca” (maíz cocinado, lomo de cerdo, tocino y chorizo); cuy con papas; hornado (chancho en horno de leña); chancho realizado con ramas y hojas de eucalipto, cascarita de chancho, morcillas, fritada, sancocho, chicharrón, que se come con ají y tostado.

                                Motepatashca (mote bien hervido)

 Plato de hornado: mote, carne y cuero de chancho, salsa de tomate y cebolla blanca


                               Cuy con papas


En cuanto a las bebidas, no puede faltar chicha a base de maíz; alcohol de caña de azúcar preparado con agua de canela, al que denominan “canelazo”; pulchaperro; colada de capulí; yaguana. Tampoco puede faltar pan de huevo, pan mestizo, galleta de manteca, o empanada de carnaval; dulce de higo, dulce de leche con coco, dulce de durazno, albaricoque, membrillo, y tomate de árbol.

                                       Canelazo: alcohol de caña y agua de canela


                                         Yaguana 


                                         Chicha de jora


                                          Colada de capulí

                                          Empanadas

                                          Pan de huevo

                                Dulce de higos


Preparar los alimentos y cocinar en familia y en comunidad es un acontecimiento que se realiza con antelación incluso de semanas, pues se adquieren los ingredientes en los mercados, se faena el chancho o la vaca, luego se pelan los granos u hortalizas y las papas, se prepara el chancho, o el cuy, todo se cocina en grandes ollas, es que en esta festividad no puede faltar la comida para todos, nadie se queda sin ingerir las delicias. Todavía se comparten alimentos como signo andino del randi-randi (dar para recibir) entre familias, entre barrios, o entre comunidades, aunque poco a poco va desapareciendo esta costumbre.